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Egipcios

Coronas egipcias

Simbolismo de las coronas egipcias

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Simbolismo de las coronas egipcias

Las coronas egipcias era uno de los símbolos más emblemáticos que tenían los faraones del Antiguo Egipto, y también se pueden encontrar sobre la cabeza de los dioses en las representaciones gráficas y escultóricas. Mientras algunas coronas se utilizaban para evidenciar la autoridad que tenía el gobernante, otras tenían funciones propias de los ritos religiosos. De esta manera, existían varios tipos de coronas, cada una de las cuales tenía su propia función y su propio significado simbólica. Las coronas que se conocen en la actualidad llevan el nombre de atef, desheret, hedyet, khepresh, pschent y hemhem.

El hedyet, también conocida como hdt, era una corona blanca y alta que llevaban los faraones del Alto Egipto y los dioses Nekhbet y Horus. Pese a que se puede encontrar en los jeroglíficos y las esculturas, nunca se ha encontrado una en las excavaciones arqueológicas que se han realizado en Egipto. Por ello no se sabe muy bien de qué material estaba hecha, aunque se cree que estaba hecha de fieltro, cuero o alguna tela. También se sospecha que estaba tejida con fibras vegetales.

El desheret era una corona roja, alta y cóncava que usaban los faraones del Bajo Egipto, los gobernantes del desierto y los dioses Wadjet, Horus y Neith. El nombre de esta corona proviene del término que se usaba para referirse a la tierra roja que rodeaba el Nilo y la tierra negra. Se sabe que la corona tenía una forma alargada y enroscada, a la manera de una trompa que se recoge hacia arriba. Esta representaba el aguijó de las abejas melíferas. También se sabe que estaba tejida en fibra vegetal, como las canastas, posiblemente con caña, paja, lino o hierba. Algunos historiadores afirman, además, que esta era entregada de rey en rey y no enterrada junto al cuerpo, como sí lo fueron otras. Según muestran los registros de esta corona, fue utilizada desde el 3500 a. C., cuando se le asociaba con Seth.

El Pschent, también conocida como shmty, sejemty o corona doble, era una corona que combinaba la corona blanca (hedyet) y la roja (desheret). Esta fue utilizada por los faraones que vinieron después de la unificación el Alto y el Bajo Egipto, y luego se representó al dios Horus con ella. Una inscripción de uno de los faraones de la cuarta dinastía reza que el faraón se comió la corona roja y ahora permanece satisfecho con ella en su vientre. Esto podría hablar metafóricamente de la conquista del Bajo Egipto. Los historiadores creen que el inventor de la corona doble fue Menes, aunque el primero en usarla fue el faraón Djet. De toda smaneras, no se conservó ninguna de estas coronas hasta la actualidad, por lo cual sólo se sabe de su existencia por los registros escritos y artísticos.

El Atef era una corona blanca (hedjet) a la cual se le agregaban plumas de avestruz. Además de las plumas, también tenía un disco de color dorado en su punta. Esta era llevada por el dios Osiris y no se tiene registro que otras personalidades concretas la llevaran. No obstante, se cree que era usada durante los rituales consagrados a Osiris, siendo llevada sobre un par de cuernos de toro o de carnero. Según se sabe, esta corona era una extensión del dios, y, por tanto, representaba sus atributos: la fertilidad, la vida, la muerte, la justicia, la verdad, el equilibrio y la moral.

El hhepresh era una corona azul que utilizaban los faraones durante las batallas y durante ciertas ceremonias espirituales. Por ello era conocida como corona de guerra. Esta fue utilizada principalmente por los faraones del Nuevo Reino o del Imperio Egipcio, que tuvo su desarrollo entre el siglo XVI y el siglo XI a. C. Dado que no ha sobrevivido ningún ejemplar, no se sabe a ciencia cierta de qué materiales estaba hecha esta corona; pero se cree que estaba elaborada en cuero o alguna tela rígida, además de estar ricamente adornada con discos, lentejuelas, anillos y todo tipo de patrones.

El hemhem, también conocida como jemjem o hmhm, fue la corona que utilizaron los faraones durante la dinastía de los 25 o la dinastía ptolemaica, desarrollada entre el 744 y el 656 a. C. Esta corona estaba hecha a partir de tres coronas atef, puestas sobre unos cuernos espiralados de carnero. Esta corona siempre iba acompañada del nemes, el tocado característico de los faraones. Según se cree, esta corona representaba la victoria de la luz y la vida sobre la oscuridad, representando además a los dioses Jnum, Amón o Iah, dependiendo del contexto. Además de los faraones, el hemhem era portado por dioses niños y puesto en faraones difuntos para su futura resurrección.

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Cetro nejej

Cetro Nejej
Jeff Dahl, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Simbolismo del cetro nejej

Los gobernantes del antiguo Egipto recibían el título de faraón, el cual fue obtenido por primera vez por Narmer (Menes), responsable de la unificación del Bajo y el Alto Egipto. El término faraón, proveniente del egipcio per aa (pr ˤ3), quiere decir “casa grande”, en referencia al Egipto unificado (conocido como Imperio Nuevo). Para simbolizar la autoridad que poseía sobre el todo el territorio egipcio, el faraón llevaba una serie de prendas y de símbolos que lo mostraban como descendiente de Narmer. Así, estos eran las coronas, el nemes, el ureo, el trono, la cola de león o toro, la barba postiza y los cetros.

Cetro Nejej Símbolo

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El faraón podía llevar distintos cetros dependiendo del contexto específico en el que se encontraba. De esta manera, podía llevar u otro si estaba comandando una batalla, si estaba en su palacio o si estaba en una ceremonia espiritual. Cada uno de estos tenía un significado distinto. Así, el cetro sejem era utilizado por los faraones y los nobles para simbolizar el poder y la autoridad. Este tenía una forma similar a la de una pequeña espátula, pero con un grosor mucho mayor. El cetro nejej estaba relacionado con el dios Osiris y con su culto. Este tenía la forma de un mayal o de un flagelo, y representaba el poder del faraón sobre sus súbditos, a quienes podía golpear con este.

Por último, el cetro Heka era uno de los símbolos más característicos del faraón. Este tenía la forma de una vara mediana con una media luna en su extremo, similar a un gancho. Este cetro, similar al bastón que usaban los pastores pero con un tamaño mucho menor, representaba al faraón como pastor de sus súbditos, como aquel que dirige sus destinos y el de su reino. Por lo general, el cetro heka siempre iba a acompañado del Neje, y así se puede ver en distintas representaciones jeroglíficas y escultóricas. Para portarlos, el faraón usualmente cruzaba sus brazos sobre su pecho con el uno en una mano y con el otro en la otra. Además, se asociaba al cetro heka con Osiris y, por ende, con los poderes mágicos.

Además de los cetros anteriores, algunos faraones también llegaron a utilizar el cetro uas, también conocido como cetro was, era el bastón ceremonial que utilizaban los faraones del antiguo Egipto. Este bastón consistía en una vara recta que llevaba en su punta superior la cabeza de un animal fantástico y en la punta inferior un motivo ahorquillado. Al igual que otros bastones de mando y cetros, esta vara representaba el poder y la fuerza que tenía el gobernante sobre el mundo terrenal, y la proximidad y la iluminación que tenía con respecto al mundo espiritual, al mundo de los dioses y los muertos. El cetro de uas era, además de una extensión del propio faraón, el emblema de Neit, también conocida como Neith, la diosa del destino, la caza, el cosmos, la guerra, el agua, el parte, los ríos las madres. Por todos estos atributos, usualmente era relacionada con Atenea, la diosa griega del combate, la guerra, la civilización y la sabiduría.

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Pabellón del jubileo

Heb Sed

Soutekh67 [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del pabellón del jubileo

El pabellón del jubileo era el nombre de un jeroglífico egipcio que representaba la Fiesta Sed, también conocida como Heb Sed o Fiesta de renovación real. Dicha fiesta era la celebración más importante del antiguo Egipto, y tenía por motivo la renovación de la fuerza física y espiritual del faraón. Registros sobre esta celebración se pueden encontrar en varios registros arquitectónicos, como la Piedra de Palermo. De tal forma que esta fiesta tuvo lugar desde la primera dinastía hasta el periodo Ptolemaico, cuando su nombre se tradujo al griego como Fiesta de los treinta años. Ello se debía a que varios faraones, como Amenhotep III o Ramsés II, realizaron esta celebración cuando cumplieron treinta años de gobierno y, después, la repitieron cada tres años.

A pesar de que lo usual era que la fiesta tuviera lugar tras los treinta años de gobierno del faraón, como en los casos ya mencionados, se sabe que hubo varias excepciones a esta regla. Se sabe que el Heb Sed tenía lugar en el primer día del mes Tybi, durante la estación de Peret (primer mes del invierno), y se alargaba durante diez días consecutivos. Lastimosamente, poco se sabe sobre los rituales y demás actividades que se llevaban a cabo durante este festival, pues su único registro proviene de jeroglíficos y pinturas murales. Estos refieren una serie de escenas que corresponderían a determinados momentos de la fiesta, aunque se desconocen si había un orden para los mismos y, de haberlo, cuál era.

Pese a todo lo anterior, el orden que dictan las escenas encontradas en el Templo Solar de Abu Gurab, que narrarían la fiesta del faraón Nyuserra-Iny, son:

  1. Inicio de las festividades.
  2. El faraón revisa las edificaciones que se están construyendo y el ganado que se tiene.
  3. Se realiza una procesión en la que el faraón va vestido para la ocasión y en la que es acompañado junto a sus hijos.
  4. Se realiza la fiesta en el edificio principal, para lo cual se llevan figuras con forma de león.
  5. Personas de todo el reino se dirigen hasta el lugar donde está el faraón.
  6. Los egipcios se inclinan ante su faraón.
  7. Se realiza la procesión de Min, dios de la vegetación y la fertilidad.
  8. El faraón se llena el cuerpo con un ungüento y se pone la vestimenta adecuada para la carrera ritual, que parece ser el evento más importante de todo el festival.
  9. Se vuelve a hacer un censo del ganado.
  10. El faraón se sienta en la silla gestatoria.
  11. El faraón es llevado sobre la silla para una nueva procesión.
  12. El faraón construye un dyed (un pilar), el cual representa la estabilidad del reino. Tras esto, dispara una flecha a cada uno de los puntos cardinales para espantar a los enemigos.
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Ureo

Simbología del ureo

Berthold Werner [CC BY 3.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del ureo

El ureo es un símbolo del Antiguo Egipto que consta de una cobra erguida que, en algunas ocasiones, sostiene un disco solar sobre su cabeza. Este símbolo representaba a Uadyet, también conocida como “la Señora del Cielo”, diosa del calor que desprendía el sol y de las llamas del fuego, y protectora de los faraones y del Bajo Egipto. Según se sabe por los registros de aquella época, el ureo era un símbolo que podía portar el faraón. Este era llevado sobre la cabeza, adherido al tocado nemes; y se esculpía en piedras y metales preciosos en las máscaras funerarias de los faraones. El ejemplo más claro de esta práctica es la máscara de Tutankamón (Tut-anj-Amón), elaborada entre el 1354 y el 1340 a. C. con oro, lapislázuli, turquesa, obsidiana, vidrio y cornalina. Esta fue encontrada el 28 de octubre de 1925 por el arqueólogo inglés Howard Carter.

El término ureo, proveniente del latín ūraeus, y este del griego antiguo οὐραῖος, se puede traducir como “cría de cobra” o “en su cola. Este término fue desarrollado por el egiptólogo Horapolón hacia el final del siglo V a. C. en su libro Hieroglyphica. En él, intentó descifrar el significado de los jeroglíficos, pero no tuvo tanta suerte. De todas formas, se cree que el ureo era un símbolo de lo divino, lo noble, la soberanía y la realeza. Por ello su uso estaba restringido. Además del nemes, el faraón solía llevar este amuleto en su corona faraónica. Dado que este símbolo estaba asociado con la diosa Uadyet, se cree que tuvo su origen en la ciudad de Per-Wadjet, más tarde conocida como Butos en el mundo griego.

Luego de que el Alto y el Bajo Egipto fueran unificados por el faraón Narmer, también conocido como Menes, los símbolos de ambas civilizaciones se unieron para conformar uno solo. De esta manera, el ureo que llevaba en la cabeza el faraón estaba compuesto por la cobra del Bajo Egipto y por el buitre blanco del Alto Egipto, que representaba a la diosa Nekhbet. Sin embargo, esta unificación no ocurrió con las diosas que representaba cada símbolo, Uadyet y Nekhbet, como sí ocurrió con varios dioses. Esto se debía a que los atributos, las características y los rituales de la una y de la otra eran muy distintos. Por eso eran conocidas como las “dos Señoras” o como nebty, protectoras del Egipto unificado.

Poco después, cuando se originó el culto a Ra, el dios del Sol, se decía que sus ojos lanzaban fuego a sus enemigos. De esta forma, se creía que Uadyet estaba en los ojos de este dios y que ella era la encargada de lanzar estas llamas. Por esto muchas veces la cobra del ureo lleva un disco solar sobre su cabeza, para mostrar la comunión entre ambos dioses. Por lo mismo, se representaba a los ojos de Ra como ureos, los cuales darían origen a otros símbolos como el Ojo de la Luna, el Ojo de Horus y el Ojo de Hathor. Dado que el ureo era un símbolo de lo divino y de la realeza, también pasó a adornar la cabeza de los dioses posteriores a Uadyet, como Horus y Seth.

Más allá de su papel como amuleto protector de los faraones, en tiempos posteriores su uso como un amuleto para las personas del común. De esta manera, se construyeron pequeñas figuras en roca o metales preciosos para que las personas llevaran el ureo consigo. Además de esto, también se convirtió en un jeroglífico, que hace referencia a los términos de sacerdotisa y de diosa, y a las deidades Menhit e Isis, diosas de la guerra y la resurrección, respectivamente.

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