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Mitología

Loki

¿Quién era Loki?

Mårten Eskil Winge [Public domain], via Wikimedia Commons

Loki, mitología nórdica

Dentro de la mitología nórdica, Loki era un ser mitológico al que se le acusaba como el responsable de todo fraude. Este ser vivía junto a los dioses en Asgard, y el mismo Odín lo consideraba como su hermano, hasta que este asesinó a uno de sus hijos. Loki era hijo de los gigantes Laufey y Farbauti, y tenía como hermanos a Helblindi y Býleistr. Como hijos, Loki engendró con la giganta Angrboda a Fenrir, un feroz lobo gigante; Jörmundgander, una monstruosa serpiente marina; y Hela, la diosa de los muertos; y con la diosa Sygn engendró a Narfi y Váli. Loki es uno de los personajes más curiosos de la mitología nórdica, pues tiene una relación bastante ambigua en relación con los dioses: en algunos relatos los ayuda y en otros los enfrenta. Como una explicación para dicho fenómeno, puede decirse que estaba más interesado en engañar o jugarle una broma a aquel que se le cruzara en el camino, sin importar su origen.

Loki y los enanos

Según se cuenta, Loki una vez le cortó la cabellera a Sif, la esposa de Thor. Este se puso furioso por ello, así que Loki decidió calmar su cólera. Para ello, se dirigió a la forja de los hijos de Ivaldi, un grupo de enanos artesanos y forjadores. Estos crearon tres maravillas: la cabellera de Sif, de nuevo; el barco Skíðblaðnir y la lanza Gungnir. Loki tomó estos objetos y los regaló en Asgard: a Sif le devolvió la cabellera, a Frey le dio el barco y a Odín le dio la lanza. Impresionado por la maestría de los hijos de Ivaldi, Loki aseguró que ningún enano podría realizar algo semenajte. No obstante, en el lugar estaban los enanos Brok y Eitri, quienes apostaron la cabeza de Loki a que podían hacer tres maravillas de igual valor. Loki aceptó.

Ubicados en su forja, Brok se dedicó a maniobrar el fuelle mientras Sindri puso sobre la fragua una piel de cerdo. Loki, que tenía la capacidad de convertirse en cualquier cosa, se transformó en un insecto y se posó sobre la mano de Brok y lo picó, pero este no dejó de hacer su trabajo. Al cabo de un tiempo, Sindri sacó de la fragua a Gullinbursti, un cerdo con pelaje de oro. Para su segundo trabajo, Sindri puso oro sobre la fragua mientras Brok seguía soplando con el fuelleo. Loki esta vez lo picó en el cuello con mayor intensidad, pero el enano no cesó. Así crearon el anillo Draupnir. Para su último trabajo, Sindri puso hierro en la fragua y le pidió a su hermano que siguiera soplando. Pero esta vez Loki lo picó en los párpados y el enano quedó ciego por un instante debido a la sangre. Durante este instante, dejó de soplar con el fuelle, así que la empuñadura del tercer objeto quedó corta, el cual era el martillo Mjölnir. Los enanos entonces volvieron con los dioses y le entregaron a Thor el martillo, a Odín el anillo y a Frey el cerdo. Los tres deliberaron y llegaron a la conclusión de que el martillo era el mejor de los seis regalos, pues podía proteger a Asgard del ataque de los gigantes. Por esta razón, Loki se vio obligado a cumplir su apuesta; pero este, al ver que los enanos se abalanzaban sobre él, les dijo que les había prometido la cabeza y no su cuello. Los enanos entonces le cosieron los labios para que no pudiera engañar a nadie más.

Loki y el secuestro de Iðunn y sus manzanas

No obstante, Loki pudo recuperar su habla tras sacarse los hilos con los que se le había cosido la boca. Luego de esto, Loki ayudó al jotun Þjazi para que pudiera secuestrar a la diosa Iðunn y sus manzanas, las cuales le devolvían la juventud a los dioses, pues estos no eran inmortales. Sin el poder rejuvenecedor de las manzanas, los dioses de Asgard comenzaron a envejecer y a perder sus facultades. Preocupados por la situación, obligaron a Loki para que rescatara a Iðunn y a sus manzanas. Así, este se convirtió en ave y usó la capa de plumas de halcón de Freyja para traer a Iðunn de vuelta en forma de nuez, para facilitar el viaje. No obstante, este hecho no pasó desapercibido por el jotun, quien se transformó en un águila y se lanzó a perseguirlos por los aires. Ya estando en Asgard, los dioses crearon una fogata y le quemaron las alas al águila, con lo que Iðunn quedó a salvo.

Loki y la muerte de Balder

Pese a que las anteriores jugarretas le fueron perdonadas por los dioses, hubo una que lo condenó a un cautiverio casi eterno, del que sólo podría liberarse con la llegada del Ragnarök. Según la tradición, el dios Balder, hijo de Odín, vivía en Breidablik y gozaba del respeto y la admiración de sus semejantes debido a su sabiduría y belleza. No obstante, durante un tiempo comenzó a soñar cosas oscuras. Al comentarle esto a su madre, Frigg, ella supo que su hijo estaba próximo a morir. Preocupado por la situación, Odín cabalgó con Sleipnir hasta Hel, el inframundo nórdico. Aquí, luego de evitar al perro guardián Garm, despertó a la reina de este mundo, Hela, y le preguntó por el significado de los sueños de su hijo. Ansiosa por estar muerta nuevamente, Hela se limitó a entregar una respuesta ambigua que dejó al dios con la misma incertidumbre con la que había llegado.

Al cabo de un tiempo, los sueños se hicieron más intensos y llegaron a extenderse a lo largo de varias noches. Esto cambió el humor de Balder, haciéndolo un ser deprimido y aislado, cuando antes era festivo y sociable. Esto hizo que la preocupación se extendiera de Odín al resto de los dioses, quienes se reunieron en el Gladsheim e hicieron una lista con todos los posibles asesinos de Balder. Terminada la lista, Frigg visitó los nueve mundos para hacerle prometer a todos los que allí estaban escritos que no fueran a matar a su hijo. Todos prometieron no hacerlo, salvo el muérdago, ya porque era demasiado joven o ya porque no representaba ninguna amenaza. Pese a estas precauciones, los dioses se habían olvidado de alguien: de Loki, quien estaba resentido con ellos porque habían raptado a sus hijos, Fenrir, Jörmundgander y Hela, con tal de que no le hicieran daño a nadie.

De esta forma, Loki se lanzó por los nueve mundos en busca de alguien que no hubiera prometido asesinar a Balder. Dado que no consiguió respuestas de esta forma, decidió disfrazarse de anciana, pues tenía la habilidad de adoptar cualquier forma, y preguntarle a la misma Frigg. Luego de interrogarla durante bastante tiempo, al fin supo que la única cosa que podía matar al hijo de esta era el muérdago. Así que Loki creó una flecha con esta planta y esperó el momento indicado. Sabiéndose invulnerable, Balder hizo que todos los dioses le arrojaran cosas para probar que nada podía matarlo. Entonces Loki le dio la flecha a Höðr, el hermano ciego de Balder, e hizo que este le disparara. La flecha le atravesó el pecho a Balder y este murió en el acto. Sin poder tomar venganza debido a que era un lugar santo, los dioses a incendiar el cuerpo sin vida de Balder. Más tarde, Hermod viajó hasta el Helheim para preguntarle a Hela cómo podría resucitar al dios. Esta le dijo que sólo sería posible si todas las cosas del mundo lloraban por él. Y así ocurrió, salvo por una giganta llamada Thok que no quiso llorar.

Loki y el Ragnarök

Al poco tiempo, se descubrió que la giganta Thok era en realidad Loki disfrazado, por lo que los dioses decidieron buscarlo y capturarlo para vengar la muerte de Balder. Sabiendo que lo buscaban, Loki construyó una casa en lo alto de una colina. Esta construcción tenía cuatro puertas que le permitían ver hacia los cuatro puntos cardinales en todo momento. Cuando se sentía en peligro, Loki se transformaba en salmón y se lanzaba a las aguas de la cascada Fránangr. Un día, cuando los dioses llegaron a la casa, Loki quemó una red que había en el lugar y se transformó en salmón para escapar por el agua. Los dioses encontraron las cenizas y decidieron hacer una nueva red. Teniéndola lista, salieron a la cacería y le lanzaron la red cuando lo vieron, pero este logró saltarse la malla. En un segundo intento, los dioses tiraron la red y Loki volvió a saltarla; pero esta vez Thor lo agarró de la cola. Como venganza por la muerte de Balder, transformaron a Váli, hijo de Loki, en un lobo feroz que se comió a su otro hijo, Narfi. Con las entrañas de este construyeron tres piedras a las cuales encadenaron a Loki. Encima de su cabeza, dejaron que una serpiente goteara eternamente su veneno; aunque Sigyn, la esposa del prisionero, para impedir que el veneno le cayera en la cara, ponía un cuenco de madera y luego lo vaciaba en la tierra. Pero cada vez que desocupaba el cuenco, debía apartarlo de la ruta del veneno para lanzarlo lejos, así que las gotas le caían en la cara a Loki durante esto. El dolor era tal, que este se retorcía y provocaba los temblores de la tierra.

Según se cuenta, Loki logrará liberarse al fin de las cadenas el día del Ragnarök, la batalla del fin del mundo. Una vez libre, se dirigirá a Vigrid junto con su hija Hela y los habitantes del inframundo, Helheim, destruyendo a su paso el puente Bifröst. A Vigrid también se dirigirán sus otros hijos, el lobo Fenrir y la serpiente Jörmundgander, y junto a los gigantes de fuego se enfrentarán a los dioses de Asgard. Al igual que los principales protagonistas de esta guerra, Loki tendrá una pelea singular con Heimdall, uno de los hijos de Odín, y ambos terminarán matándose mutuamente.

Griega

Dioses olímpicos

Dioses olímpicos
Raphael, Public domain, via Wikimedia Commons

Dioses olímpicos

En la mitología griega, los dioses olímpicos eran las principales divinidades del panteón griego, que moraban en el monte Olimpo. El concilio de dioses estaba formado por doce y mientras diez deidades eran fijas, había dos que podían variar según el tiempo. En su honor les fueron consagrados gran cantidad de templos, festividades y varias actividades deportivas. Cada dios estaba asociado a diferentes elementos, acciones y prácticas y tenía su propio culto, ritual e imaginario. Por ejemplo, mientras que Zeus era el Dios del trueno y los cielos, su esposa Hera era la deidad de los matrimonios y la familia.

Origen

El culto a las doce deidades se remonta hasta la antigüedad griega, aproximadamente hacia el siglo VI a.C. Su culto, aunque con ciertas modificaciones, sobrevivió al paso de los años, manteniéndose incluso vigente durante el Helenismo. Existieron, en diferentes épocas, alrededor de catorce dioses considerados olímpicos; sin embargo, estos nunca superaban los doce a la vez.

Solo diez dioses tenían asegurado su lugar en el panteón, mientras que los otros dos podían variar según el momento.

Los 12 dioses olímpicos (Dodekatheon)

Según se documenta en la Teogonía de Hesíodo, los escritos de Homero y otros antiguos, la historia del dominio de los dioses olímpicos sobre la tierra comienza con la victoria de Zeus, Hades y Poseidón y el resto del panteón sobre los Titanes. Es entonces que nace el concilio de Dioses, ubicado sobre monte Olimpo. Mientras que, Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Hefesto, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa, eran deidades fijas, Deméter, Hestia, Hades, Asclepio, Heracles y Perséfone, podían ocupar los dos lugares restantes en diferentes momentos.

Deidades olímpicas

Zeus

Zeus, hijo de Rea y Cronos, ocupa el lugar más alto en el panteón olímpico. Es el rey de los dioses, el dios del cielo y el trueno y el gobernante máximo del monte Olimpo. Si bien su esposa es su hermana la diosa Hera, Zeus es conocido por sus numerosas aventuras con otras diosas y encuentros con mujeres en forma de animal (raptos, engaños, etc..).  Con Hera es padre de Ares, Hebe y Hefesto; con Metis de Atenea y Minerva; con Maya de Hermes; y con Leto de Apolo y Artemis. Otros de sus hijos es Hércules, fruto de su relación con la humana Alcmena.

Entre sus símbolos están el águila, el cetro, el rayo y el roble.

Hera

Hera, hija de Rea y Cronos y hermana de Zeus, es la diosa del matrimonio, la familia y la fertilidad. Reina de los dioses y por lo tanto la esposa de Zeus, Hera es conocida por su naturaleza celosa y vengativa. Hizo pasar horrores a las amantes de su esposo y su descendencia; también es conocida por el odio que profesaba contra Paris.

Es representada con la vaca, la corona y el pavo real.

Poseidón

Poseidón, hermano de Zeus e hijo de Cronos y Rea, es el dios de los mares, los caballos y los terremotos. Su símbolo más reconocible es el tridente, aunque también es representado por el toro, el delfín y el caballo. Fue conocido por su odio conta Odiseo, a quien retraso en su regreso a Ítaca. Su esposa era la ninfa Anfitrite, con quien tuvo a Bentesicime y Tritón. Al igual que su hermano tuvo numerosas amantes y fue padre de varios héroes; entre estos el más conocido es Teseo.

Ares

Ares, hijo de Zeus y Hera, es el dios de la guerra y la violencia, el protector del Olimpo y la personificación de la virilidad masculina. Es despreciado por la mayoría de los dioses olímpicos y sus símbolos son la serpiente, el perro, el buitre, el jabalí, la lanza y el escudo. Su amante preferida era la diosa Afrodita. Entre sus hijos (tuvo más de 60) se encontraban: Deimos, Eros, Harmonía, Meleagro, Hipólita, Óxilo, Melanipo y Eagro.

Hermes

Hermes, hijo de Zeus y la pléyade Maya, es el dios del comercio, el ingenio, la retórica y el guía de las almas al inframundo. Mensajero de los dioses, se lo representa con un casco alado, sandalias y un caduceo. En los mitos, es el inventor de la lira, el plectro y, la siringa, entre otros instrumentos. Entre sus hijos caben mencionarse: Pan, Hermafrodito, Céfalo, Dafnis y Orión.

Hefesto

Hefesto, hijo de Zeus y Hera, es el dios del fuego, la forja, los artesanos y los herreros. Era el herrero y artesano de los dioses y frecuentemente es representado cojo y desaliñado. Sus símbolos son el yunque, la forja, el burro, las tenazas y el hacha.  Su esposa era la diosa Afrodita, aunque esta normalmente lo engañaba con Ares. Entre sus hijos se encontraban los mortales Cerción, Palemón, Pilio y Árdalos y el inmortal Erictonio (fruto de su asalto a Atenea).

Afrodita

Afrodita, hija de Cronos, es la diosa del amor, la belleza, la lujuria y el deseo. De su nombre proviene la palabra afrodisíaco. Fue forzada a casarse con Hefesto, a quien no amaba. Tuvo numerosos enamorados y entre sus favoritos estaba Ares. Es representada con una manzana, la abeja, el cisne, la rosa y el mirto. Aunque no tuvo descendencia con su esposo, fue madre de varios hijos; de estos los más famosos son: Deimos, Fobos, Eros, Eneas, Príapo y Hermafrodito.

Atenea

Nacida de la cabeza de Zeus, Atenea es la diosa de la sabiduría, la guerra estratégica, la artesanía y la defensa; es considerada la favorita de su padre. Es representada con el olivo y la lechuza y fue conocida por ser la consejera de varios guerreros (Perseo, Heracles, Odiseo).  Diosa virgen, según la mitología, su hermano Hefesto intento violarla y fruto de esto nacería su único hijo Erictonio.

Apolo

Apolo, hijo de Zeus y Leto y gemelo de Artemisa, es el dios del sol, la luz, el conocimiento, el tiro con arco, la poesía, la música y la profecía. Sus símbolos son el sol, el arco, la lira y el cuervo. Fue patrón de Delfos y entre sus hijos caben mencionarse Asclepio, Jano, Aristeo, Idmón y Talía.

Artemisa

Artemisa, hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, es la diosa de la caza, el tiro con arco, la virginidad y todos los animales. Sus símbolos más representativos son el arco y la flecha, el ciervo y la serpiente. Fue una de las pocas deidades vírgenes. Se dice asesino a Orión, porque este intento violarla, aunque existen otras versiones.

Démeter

Démeter, hija de Cronos y Rea, es la diosa de la agricultura, la naturaleza, la fertilidad y las estaciones del año.  Sus símbolos son el trigo, la amapola y la antorcha. En su culto, se le imploraba para que hubiera buenas cosechas. Entre sus hijas, la más famosa es Perséfone.

Hestia

Primogénita de Cronos y Rea, Hestia es la diosa del hogar y la familia. Se cuenta, cedió su puesto en el concilio de dioses olímpicos a Dionisio. No participaba en ninguna guerra y juro mantenerse virgen.

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Mesopotámica

Lilith

Lilith
Dante Gabriel Rossetti, Public domain, via Wikimedia Commons

Lilith

Lilit o Lilith es un personaje de la mitología mesopotámica y el folclore judío. Según la tradición judía, fue la primera mujer y acompañante de Adán, pero tras negarse a yacer debajo de él, dejó el Paraíso. Alejada de Dios y el primer hombre, Lilit se convirtió en un demonio roba niños y en la encarnación de la belleza maligna ligada a lo femenino. Es también considerada la madre del adulterio.

Origen mesopotámico

Más allá de la tradición hebrea (judía), el mito de Lilith parece tener su origen en la antigua Mesopotamia, pues según algunos estudios, existía entonces un grupo de demonios femeninos que, derivados de una criatura conocida como Lilitú, tenían características similares a la de la famosa figura mitológica: eran mitad divinas, mitad humanas, usaban su belleza y erotismo como armas; y la noche era su hábitat.

Esta tradición habría pasado con el tiempo a la cultura judía por medio de los semíticos que habitaron en Babilonia.

Adoptada por la tradición judía

Los judíos adaptaron entonces a la criatura maligna hasta que esta quedó vinculada posiblemente a la palabra “Laila”, que significaría noche. Ya en la tradición judía, Lilitú perdió varias de sus cualidades, adquiriendo una personalidad incluso más compleja. Su presencia se hizo frecuente en el folclore demonológico y los textos judíos, incluyendo el Génesis. Fue entonces que nació el mito de Lilith como la primera mujer de Adán, gracias a las interpretaciones rabínicas.

Lilith, la primera mujer de Adán

Según estos, el fragmento de Génesis en que Dios habla sobre la creación del hombre: «y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó», es el origen de Lilith, quien naciera igual que Adán y no como Eva, de su costilla. Estas dudas, hablan de dos mujeres en el Paraíso, la una creada del polvo a semejanza de Dios y la otra, nacida de la costilla del primer hombre, ya no como su igual sino como complemento.

Los diferentes rabinos han planteado que, o bien Adán fue creado andrógino, o como se cree en base al fragmento, hubo una mujer antes que Eva. Esta era rebelde y lujuriosa y termino abandonando el paraíso, tras revelarse contra Adán y su dominio.

En otros textos, se menciona que Lilith nació de la inmundicia y sedimento y no del polvo puro, es por esto que termino convertida en demonio y engendrando a otras criaturas malignas. Estas se dedicaban a atacar a las mujeres embarazadas y a robar niños de sus cunas, para luego matarlos.

Iguales

«¿Por qué he de yacer debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo y, por tanto, soy tu igual»

En este respecto, existe otra interpretación, la cual es quizás la mas aceptada. En esta, Lilith nacía igual que Adán, del polvo puro y a semejanza de Dios. Sin embargo, se rebeló contra los designios de Dios y mostró un gran carácter. Al parecer Lilith se resistió a yacer debajo de Adán, quien termino forzándola. Ofendida, ésta pronunció el nombre de Dios en vano para luego abandonar el Edén dirigiéndose al Mar Rojo.

Esta versión de Lilith con su marcado carácter y libertad sexual, es al parecer una representación de las mujeres de Canaán, quienes eran criticadas por los hebreos por sus prácticas y libertades. Lilith se convirtió entonces en la encarnación de lo maligno ligado a lo femenino, el mal ejemplo que precedió a la obediente Eva.

De mujer a demonio

Después de abandonar el Edén, Lilith se estableció en el Mar Rojo, región que se caracterizaba según la mitología, por ser el lugar de innumerables demonios. Allí engendró nuevas criaturas, lo que no gustó al Creador. Este envió un grupo de ángeles para exigir su regreso, pero Lilith se negó arguyendo que debía cuidar a los recién nacidos hasta el octavo día si era hombre, y hasta el vigésimo si era niña.

Dios finalmente permitió que viviera, aunque como castigo hizo que cientos de sus hijos murieran cada día. Es por esto que, desde entonces, Lilith se propuso matar a los hijos de Adán y de todas las madres, como venganza.

La figura de Lilith, esta también posiblemente influenciada por el mito griego de la Lamia, quien, tras matar a sus propios hijos a causa de un engaño de Hera, sintió envidia por las otras mujeres y se dedicó a cazar y devorar a sus hijos, en forma de bestia.

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Griega

Hipocampo

Hipocampo

William-Adolphe Bouguereau [Public domain], via Wikimedia Commons

Hipocampo

Dentro de la mitología griega, el Hipocampo era una criatura fantástica que tenía la mitad del cuerpo con la forma de un caballo y la otra mitad con la forma de un pez. Esta criatura, que fue retratada por el historiador griego Pausanias en su famosa Descripción de Grecia, vivía en las profundidades del océano y servía como emblema de Poseidón. De hecho, según refiere Homero en sus obras, el carro de este dios era tirado por hipocampos. En la actualidad, se cree que el hipocampo podría estar relacionado con los caballitos de mar (cuyo nombre científico es Hippocampus).

El término hipocampo proviene de los vocablos griegos ἱππόκαμπος, cuyo origen se encuentra en el vocablo ἵππος y que haría referencia a «caballo», y κάμπος, que se puede traducir como «monstruo marino». Registros pictográficos de esta criatura se pueden encontrar en distintas ciudades griegas, por lo que se cree que era conocida en todo el mundo heleno. Para el siglo IV a. C., se acuñaron en la ciudad de Tiro monedas en las que Melqart, el dios y patrón de la ciudad, estaba montado sobre un hipocampo con alas y estaba rodeado de delfines. De manera similar, en la localidad de Byblos, para la misma fecha, se emitieron monedas con el grabado de un hipocampo sumergiéndose en el mar.

Dado que en el mundo griego no estaba del todo claro el ciclo del agua, no es de extrañar que se pensara que el hipocampo era capaz de vivir tanto en agua salada como en agua dulce (algo que sólo pueden hacer unos cuantos organismos). Por esta razón se han encontrado frescos y esculturas de esta criatura en templos cercanos al mar y a grandes fuentes de agua dulce. Uno de estas esculturas que sobrevivió hasta nuestros días se encuentra en la Fontana de Trevi, en Roma. En esta, un tritón se encuentra tratando de dominar a un hipocampo alado. Además del mundo heleno, se han encontrado representaciones del hipocampo en Escocia y en restos de la civilización etrusca. También se sospecha que puede estar relacionada con la cabra marina de Capricornio.

Además de ser el nombre de esta criatura mitológica, hipocampo también es una de las principales estructuras del cerebro de los mamíferos y de los seres humanos. Este nombre fue puesto debido a la semejanza que esta parte del cerebro tenía con los caballitos de mar. El psiquiatra y neurólogo soviético Vladímir Béjterev fue uno de los primeros científicos en descubrir que estaba relacionada con la memoria. Más tarde, se descubrió que esta parte del cerebro también estaba relacionada con el sentido de la orientación y la comprensión y la memoria del espacio.

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