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Griega

Resumen de la Ilíada

Ilíada

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Resumen de la Ilíada

La Ilíada es una epopeya griega escrita por Homero alrededor del siglo VIII a. C. Esta cuenta la historia de Aquiles durante la Guerra de Troya, un guerrero aqueo que en un comienzo se niega a luchar, pues Agamenón le ha quitado a su esclava Briseida, y que más tarde toma las armas debido a que su amigo y amante, Patroclo, es asesinado por Héctor mientras llevaba su armadura y se hacía pasar por él. El nombre de la obra proviene de Ilión, como era conocida la ciudad de Troya. La obra está compuesta por 15.693 versos hexámetros dactílicos organizados en 24 cantos o rapsodias. Y es considerada, junto a la Odisea, como uno de los mayores clásicos de la antigua cultura griega y de la literatura universal.

Los principales personajes de la Ilíada son, por el lado de los aqueos, Aquiles, hijo de Peleo y Tetis; Patroclo, compañero de Aquiles; Agamenón, rey de Micenas y comandante de los aqueos; Odiseo, gobernante de Ítaca; Menelao, rey de Esparta, esposo de Helena y hermano de Agamenón; Diomedes, gobernante de Argos; Néstor, gobernante de Pilos y consejero de Agamenón; Áyax el grande (Ayante), gobernante de Salamina; Áyax el menor, hijo de Oileo y gobernante de la Lócrida; y Helena, esposa de Menelao que es raptada por Paris. Por el lado de los troyanos, los principales personajes son Príamo, rey de los troyanos; Hécuba, reina de los troyanos; Héctor, príncipe de Troya; Paris, príncipe de Troya y quien secuestra a Helena; Casandra, princesa de Troya que puede predecir el futuro pero a quien nadie cree; Eneas, hijo de Afrodita y Anquises; Sarpedón, hijo de Zeus; Deifobo, hermano de Héctor y Paris; Andrómaca, esposa de Héctor; Briseida, troyana que pasa a ser esclava de los griegos; y Glauco, hijo de Hipóloco; entre otros. De igual forma, varias divinidades intervienen en la guerra. Del lado de los aqueos estaban Hera, Ares, Atenea, Poseidón y Hefesto; del lado de los troyanos estaban Artemisa, Apolo, Afrodita y Ares; mientras tanto, Zeus, Hades y Hermes permanecen neutrales.

A continuación, un resumen de cada capítulo de la Ilíada:

Canto I: Peste – Cólera: tras nueve años de iniciada la Guerra Troya, una peste sacude a los aqueos. Calcante profetiza entonces que la peste no se irá a menos de que Criseida, esclava de Agamenón, sea devuelta a Crises, su padre. Agamenón la devuelve entonces y toma en cambio a Briseida, quien era una esclava de Aquiles. Debido a esto, Aquiles deja de luchar y ha ce que Tetis le ruegue a Zeus para que los troyanos se impongan en la batalla.

Canto II: Sueño – Beocia o catálogo de las naves: Zeus se le aparece en sueños a Agamenón y lo convence de seguir en la guerra. El comandante pregunta a sus hombres si quieren volver a sus hogares, pero estos se niegan. Luego de ello, se enumeran todas las naves y los hombres de los aqueos y los troyanos.

Canto III: Juramentos – Contemplando desde la muralla – Combate singular de Alejandro y Menelao: Dado que Héctor le reprocha a Paris que por su culpa ha ocurrido la guerra, este reta a Menelao a un combate singular, en donde el ganador se queda con Helena. Así, se detiene la guerra y ambos guerreros se enfrentan. Menelao se impone y está a punto de asesinar a Paris, pero este es salvado por Afrodita.

Canto IV:  Violación de los juramentos – Agamenón revista las tropas: Atenea se disfraza y logra que Pándaro le dispare una flecha a Menelao, con lo que se viola la tregua hasta entonces pactada y se reanuda la batalla.

Canto V: Principalía de Diomedes: Mientras Sarpedón se destaca entre los guerreros troyanos y asesina a Tlepólemo, rey de Rodas; Diomedes se destaca entre los aqueos y logra herir a Eneas y a los dioses Afrodita y Ares.

Canto VI: Coloquio de Héctor y Andrómaca: Dado que los aqueos van ganando en la batalla, Héleno le recomienda a Héctor que vuelva a Troya y le haga ofrendas a Atenea. Ya en la ciudad, Héctor increpa a Paris por no estar en el campo de batalla y se despide de Andrómaca, su esposa, y su pequeño hijo, Astianacte.

Canto VII: Combate singular de Héctor y Ayante – Levantamiento de los cadáveres: Héctor desafía a combate singular a uno de los comandantes aqueos. Estos titubean pero luego son regañados por Néstor. Entonces se sortea quién va a ser el contrincante de Héctor y resulta ser Áyax el grande (Ayante). Ambos luchan todo el día, mas ninguno resulta vencedor. Entonces se intercambian regalos. La batalla se detiene y los aqueos construyen una muralla y una fosa frente a su campamento. Luego los troyanos llevan la propuesta de detener la guerra a cambio de devolver el tesoro robado por Paris, pero los aqueos se niegan.

Canto VIII: Batalla interrumpida: Zeus les ordena a los demás dioses que no intervengan en la batalla. Así, los troyanos dominan en el campo y logran acampar cerca del campamento aqueo.

Canto IX: Embajada a Aquiles – Súplicas: Por consejo de Néstor, una embajada conformada por Odiseo Ayante y Fénix, entre otros, llega hasta el campamento de Aquiles y le ofrece las disculpas de Agamenón, quien promete devolverle a Briseida y darle varios tesoros, incluida una de sus hijas como esposa, si regresa a la guerra. Aquiles se niega a volver al campo de batalla.

Canto X: Dolonia: Odiseo y Diomedes realizan una misión de espionaje durante la noche, en la cual asesinan a Dolón y luego a Reso, rey de Tracia, y a varios soldados tracios. Además de esto, también se roban algunos caballos.

Canto XI: Principalía de Agamenón: Al amanecer, se reanuda la batalla y Agamenón se destaca entre los demás guerreros, pero es herido por Coón, así que se retira. De igual forma, Diomedes, Macaón y Eurípilo son heridos por las flechas de Paris y Odiseo es herido por Soco, aunque este último muere. Mientras tanto, Patroclo llega a la tienda de Néstor para obtener noticias de la guerra.

Canto XII: Combate en la muralla: Los troyanos traspasan la muralla hecha por los griegos y son comandados por Héctor.

Canto XIII: Batalla junto a las naves: Poseidón acude a la batalla en forma de Calcas para ayudar a los aqueos, mientras Zeus acude en favor de los troyanos. Héctor entonces logra avanzar a lo largo del campo.

Canto XIV: Engaño de Zeus: Hera utiliza el cinturón de Afrodita y la ayuda de Hipnos para hacer dormir a Zeus. Aprovechando esto, Poseidón sigue ayudando a los aqueos y logra que estos se impongan. Así, Héctor es herido de gravedad y es retirado hasta la ciudad.

Canto XV: Nueva ofensiva desde las naves: Zeus despierta y descubre el engaño del que ha sido víctima. Entonces le impide a Poseidón seguir participando en la batalla y le encarga a Apolo que le dé fuerzas a los troyanos. De esta forma, Héctor logra reponerse y lleva a las fuerzas troyanas hasta las naves de los aqueos.

Canto XVI: Patroclea: Héctor consigue quemar una de las naves aqueas, por lo que Patroclo le pide a Aquiles su armadura y sale a comandar las fuerzas de los Mirmidones. Así, los troyanos son repelidos porque creen que quien lleva la armadura es el mismo Aquiles. En este suceso, muere Sarpedón y luego Patroclo, a manos de Héctor.

Canto XVII: Principalía de Menelao: Menelao asesina a Euforbo y logra rescatar el cuerpo de Patroclo, no sin que las armas de Aquiles sean tomadas por Héctor.

Canto XVIII: Fabricación de las armas: Antíloco le avisa a Aquiles que Patroclo fue asesinado por Héctor, así que Aquiles vuelve al campo de batalla. Cuando cae la noche, los troyanos deciden seguir a campo abierto y Hefesto le fabrica nuevas armas a Aquiles.

Canto XIX: Renunciamiento de la cólera: Aquiles y Agamenón se reconcilia, por lo que Briseida vuelve al lado de Aquiles junto a varios regalos.

Canto XX: Combate de los dioses: Zeus le da el permiso a los dioses para que participen libremente en la batalla, ayudando a quienes ellos prefieran. Aquiles mata a Polidoro y se enfrenta a Eneas, que es salvado por Poseidón, y luego a Héctor, que es salvado por Apolo.

Canto XXI: Batalla junto al río: Aquiles mata a Asteropeo y a Licaón, y las tropas troyanas se refugian dentro de las murallas de la ciudad de Troya.

Canto XXII: Muerte de Héctor: A pesar de que los troyanos se quedan dentro de la ciudad, Héctor se queda del otro lado de las murallas para enfrentar a Aquiles. No obstante, Héctor termina huyendo y, luego de que Atenea lo engaña haciéndose pasar por Deífobo y haciéndole creer que los dos se enfrentarían al aqueo, es finalmente asesinado por Aquiles. Este ata el cuerpo de Héctor a su carro y vuelve al campamento.

Canto XXIII: Juegos en honor de Patroclo: En honor a Patroclo, se celebran unos juegos funerarios.

Canto XXIV: Rescate de Héctor: Príamo, acompañado de un heraldo, viaja hasta la tienda de Aquiles y le ruega a este para que le devuelva el cuerpo de su hijo. Conmovido por la acción del rey, le devuelve el cuerpo de Héctor y se celebran once días de duelo por el guerrero troyano.

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Dioses olímpicos

Dioses olímpicos
Raphael, Public domain, via Wikimedia Commons

Dioses olímpicos

En la mitología griega, los dioses olímpicos eran las principales divinidades del panteón griego, que moraban en el monte Olimpo. El concilio de dioses estaba formado por doce y mientras diez deidades eran fijas, había dos que podían variar según el tiempo. En su honor les fueron consagrados gran cantidad de templos, festividades y varias actividades deportivas. Cada dios estaba asociado a diferentes elementos, acciones y prácticas y tenía su propio culto, ritual e imaginario. Por ejemplo, mientras que Zeus era el Dios del trueno y los cielos, su esposa Hera era la deidad de los matrimonios y la familia.

Origen

El culto a las doce deidades se remonta hasta la antigüedad griega, aproximadamente hacia el siglo VI a.C. Su culto, aunque con ciertas modificaciones, sobrevivió al paso de los años, manteniéndose incluso vigente durante el Helenismo. Existieron, en diferentes épocas, alrededor de catorce dioses considerados olímpicos; sin embargo, estos nunca superaban los doce a la vez.

Solo diez dioses tenían asegurado su lugar en el panteón, mientras que los otros dos podían variar según el momento.

Los 12 dioses olímpicos (Dodekatheon)

Según se documenta en la Teogonía de Hesíodo, los escritos de Homero y otros antiguos, la historia del dominio de los dioses olímpicos sobre la tierra comienza con la victoria de Zeus, Hades y Poseidón y el resto del panteón sobre los Titanes. Es entonces que nace el concilio de Dioses, ubicado sobre monte Olimpo. Mientras que, Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Hefesto, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa, eran deidades fijas, Deméter, Hestia, Hades, Asclepio, Heracles y Perséfone, podían ocupar los dos lugares restantes en diferentes momentos.

Deidades olímpicas

Zeus

Zeus, hijo de Rea y Cronos, ocupa el lugar más alto en el panteón olímpico. Es el rey de los dioses, el dios del cielo y el trueno y el gobernante máximo del monte Olimpo. Si bien su esposa es su hermana la diosa Hera, Zeus es conocido por sus numerosas aventuras con otras diosas y encuentros con mujeres en forma de animal (raptos, engaños, etc..).  Con Hera es padre de Ares, Hebe y Hefesto; con Metis de Atenea y Minerva; con Maya de Hermes; y con Leto de Apolo y Artemis. Otros de sus hijos es Hércules, fruto de su relación con la humana Alcmena.

Entre sus símbolos están el águila, el cetro, el rayo y el roble.

Hera

Hera, hija de Rea y Cronos y hermana de Zeus, es la diosa del matrimonio, la familia y la fertilidad. Reina de los dioses y por lo tanto la esposa de Zeus, Hera es conocida por su naturaleza celosa y vengativa. Hizo pasar horrores a las amantes de su esposo y su descendencia; también es conocida por el odio que profesaba contra Paris.

Es representada con la vaca, la corona y el pavo real.

Poseidón

Poseidón, hermano de Zeus e hijo de Cronos y Rea, es el dios de los mares, los caballos y los terremotos. Su símbolo más reconocible es el tridente, aunque también es representado por el toro, el delfín y el caballo. Fue conocido por su odio conta Odiseo, a quien retraso en su regreso a Ítaca. Su esposa era la ninfa Anfitrite, con quien tuvo a Bentesicime y Tritón. Al igual que su hermano tuvo numerosas amantes y fue padre de varios héroes; entre estos el más conocido es Teseo.

Ares

Ares, hijo de Zeus y Hera, es el dios de la guerra y la violencia, el protector del Olimpo y la personificación de la virilidad masculina. Es despreciado por la mayoría de los dioses olímpicos y sus símbolos son la serpiente, el perro, el buitre, el jabalí, la lanza y el escudo. Su amante preferida era la diosa Afrodita. Entre sus hijos (tuvo más de 60) se encontraban: Deimos, Eros, Harmonía, Meleagro, Hipólita, Óxilo, Melanipo y Eagro.

Hermes

Hermes, hijo de Zeus y la pléyade Maya, es el dios del comercio, el ingenio, la retórica y el guía de las almas al inframundo. Mensajero de los dioses, se lo representa con un casco alado, sandalias y un caduceo. En los mitos, es el inventor de la lira, el plectro y, la siringa, entre otros instrumentos. Entre sus hijos caben mencionarse: Pan, Hermafrodito, Céfalo, Dafnis y Orión.

Hefesto

Hefesto, hijo de Zeus y Hera, es el dios del fuego, la forja, los artesanos y los herreros. Era el herrero y artesano de los dioses y frecuentemente es representado cojo y desaliñado. Sus símbolos son el yunque, la forja, el burro, las tenazas y el hacha.  Su esposa era la diosa Afrodita, aunque esta normalmente lo engañaba con Ares. Entre sus hijos se encontraban los mortales Cerción, Palemón, Pilio y Árdalos y el inmortal Erictonio (fruto de su asalto a Atenea).

Afrodita

Afrodita, hija de Cronos, es la diosa del amor, la belleza, la lujuria y el deseo. De su nombre proviene la palabra afrodisíaco. Fue forzada a casarse con Hefesto, a quien no amaba. Tuvo numerosos enamorados y entre sus favoritos estaba Ares. Es representada con una manzana, la abeja, el cisne, la rosa y el mirto. Aunque no tuvo descendencia con su esposo, fue madre de varios hijos; de estos los más famosos son: Deimos, Fobos, Eros, Eneas, Príapo y Hermafrodito.

Atenea

Nacida de la cabeza de Zeus, Atenea es la diosa de la sabiduría, la guerra estratégica, la artesanía y la defensa; es considerada la favorita de su padre. Es representada con el olivo y la lechuza y fue conocida por ser la consejera de varios guerreros (Perseo, Heracles, Odiseo).  Diosa virgen, según la mitología, su hermano Hefesto intento violarla y fruto de esto nacería su único hijo Erictonio.

Apolo

Apolo, hijo de Zeus y Leto y gemelo de Artemisa, es el dios del sol, la luz, el conocimiento, el tiro con arco, la poesía, la música y la profecía. Sus símbolos son el sol, el arco, la lira y el cuervo. Fue patrón de Delfos y entre sus hijos caben mencionarse Asclepio, Jano, Aristeo, Idmón y Talía.

Artemisa

Artemisa, hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, es la diosa de la caza, el tiro con arco, la virginidad y todos los animales. Sus símbolos más representativos son el arco y la flecha, el ciervo y la serpiente. Fue una de las pocas deidades vírgenes. Se dice asesino a Orión, porque este intento violarla, aunque existen otras versiones.

Démeter

Démeter, hija de Cronos y Rea, es la diosa de la agricultura, la naturaleza, la fertilidad y las estaciones del año.  Sus símbolos son el trigo, la amapola y la antorcha. En su culto, se le imploraba para que hubiera buenas cosechas. Entre sus hijas, la más famosa es Perséfone.

Hestia

Primogénita de Cronos y Rea, Hestia es la diosa del hogar y la familia. Se cuenta, cedió su puesto en el concilio de dioses olímpicos a Dionisio. No participaba en ninguna guerra y juro mantenerse virgen.

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Hipocampo

Hipocampo

William-Adolphe Bouguereau [Public domain], via Wikimedia Commons

Hipocampo

Dentro de la mitología griega, el Hipocampo era una criatura fantástica que tenía la mitad del cuerpo con la forma de un caballo y la otra mitad con la forma de un pez. Esta criatura, que fue retratada por el historiador griego Pausanias en su famosa Descripción de Grecia, vivía en las profundidades del océano y servía como emblema de Poseidón. De hecho, según refiere Homero en sus obras, el carro de este dios era tirado por hipocampos. En la actualidad, se cree que el hipocampo podría estar relacionado con los caballitos de mar (cuyo nombre científico es Hippocampus).

El término hipocampo proviene de los vocablos griegos ἱππόκαμπος, cuyo origen se encuentra en el vocablo ἵππος y que haría referencia a «caballo», y κάμπος, que se puede traducir como «monstruo marino». Registros pictográficos de esta criatura se pueden encontrar en distintas ciudades griegas, por lo que se cree que era conocida en todo el mundo heleno. Para el siglo IV a. C., se acuñaron en la ciudad de Tiro monedas en las que Melqart, el dios y patrón de la ciudad, estaba montado sobre un hipocampo con alas y estaba rodeado de delfines. De manera similar, en la localidad de Byblos, para la misma fecha, se emitieron monedas con el grabado de un hipocampo sumergiéndose en el mar.

Dado que en el mundo griego no estaba del todo claro el ciclo del agua, no es de extrañar que se pensara que el hipocampo era capaz de vivir tanto en agua salada como en agua dulce (algo que sólo pueden hacer unos cuantos organismos). Por esta razón se han encontrado frescos y esculturas de esta criatura en templos cercanos al mar y a grandes fuentes de agua dulce. Uno de estas esculturas que sobrevivió hasta nuestros días se encuentra en la Fontana de Trevi, en Roma. En esta, un tritón se encuentra tratando de dominar a un hipocampo alado. Además del mundo heleno, se han encontrado representaciones del hipocampo en Escocia y en restos de la civilización etrusca. También se sospecha que puede estar relacionada con la cabra marina de Capricornio.

Además de ser el nombre de esta criatura mitológica, hipocampo también es una de las principales estructuras del cerebro de los mamíferos y de los seres humanos. Este nombre fue puesto debido a la semejanza que esta parte del cerebro tenía con los caballitos de mar. El psiquiatra y neurólogo soviético Vladímir Béjterev fue uno de los primeros científicos en descubrir que estaba relacionada con la memoria. Más tarde, se descubrió que esta parte del cerebro también estaba relacionada con el sentido de la orientación y la comprensión y la memoria del espacio.

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Egipcia

Uróboros

Uróboros
Djehouty, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Simbolismo del Uróboros

Uróboros, también conocido como uroboros u ouroboros, es una criatura fantástica cuyo registro data de al menos 3000 años. Esta criatura tenía la forma de una serpiente, un dragón o un reptil alargado que se comía su propia cola, formando la imagen de un círculo. El origen de la palabra proviene del griego ουροβóρος, formado por los vocablos οὐρά, que se traduce como “cola”, y βόρος, que se traduce como “que come”. De tal forma que ουροβóρος puede traducirse como “serpiente que se come la cola”.

uróboros

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El uróboros, como símbolo, representa el infinito, lo cíclico, el orden, el todo, el universo y el tiempo. De esta manera, en diversas culturas antiguas se le tenía como una manifestación del eterno retorno, de lo cíclico que eran los fenómenos naturales, como la sucesión los días, las estaciones, los vientos y las mareas. Por ello en el mundo griego se le relacionaba con Sísifo, condenado a llevar de arriba abajo una gigantesca piedra a través de una colina. Como representación de la vida y el tiempo, y por tanto de la resurrección y la restauración, se pintaban en los sarcófagos para otorgarle la inmortalidad a los muertos. Ejemplo de ello es el jeroglífico encontrado en el sarcófago de la pirámide de Unis, que data del 2300 a. C. La imagen del uróboros, como una serpiente que se come su cola, se puede ver también en la mítica Jörmundgander, la monstruosa víbora hija de Loki que rodeaba a Midgard y que se enfrentaría a Thor en el Ragnarök, hiriéndolo fatalmente.

Después, el uróboros fue utilizado por los alquimistas como un símbolo de la unidad espiritual y material que tenía las cosas, pues estas no se destruían y creaban, sino que solamente cambiaban de forma. De esta manera, el mundo estaba condenado a su propia destrucción y creación constante. Por tanto, era un símbolo del infinito. El registro más antiguo que se tiene con este significado se encuentra en los escritos realizados por Cleopatra la Alquimista sobre la Chrysopoeia (elaboración de oro), los cuales datan del siglo II d. C. Cleopatra puso bajo el símbolo la consigna de “todo es uno”. En otras representaciones, el uróboros es pintado en una mitad con un color oscuro y en la otra con un color claro, relacionándolo así con el devenir de los días y las noches y con el yin y el yang. Después de los alquimistas, el uróboros fue rescatado como símbolo por la masonería y otras escuelas ocultistas y filosóficas.

Curiosamente, el lagarto armadillo (Ouroborus cataphractus), perteneciente a la familia Cordylidae y originario de Sudáfrica, sujeta su cola entre la mandíbula y adopta la forma de un círculo cuando se siente amenazado. Es probable entonces que las leyendas concernientes al uróboros tengan su origen en este animal. En Norteamérica, se han registrado casos de autofagia o autocanibalismo en la serpiente de Esculapio (Zamenis longissimus). Según se ha documentado, estas serpientes en situaciones de estrés tratan de alimentarse de sí mismas. En uno de los casos, la serpiente murió cuando ingirió las dos terceras partes de su cuerpo. Esta serpiente también pudo haber inspirado al uróboros, pues es propia del Mediterráneo.

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