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La leyenda del rey Arturo

La historia del rey Arturo

Edward Burne-Jones [Public domain], via Wikimedia Commons

La leyenda del Rey Arturo

El rey Arturo, también conocido como Arturo de Bretaña, es un personaje legendario de la tradición europea, principalmente de la literatura francesa e inglesa. Según escritos medievales como la Historia de los britanos (Historia Brittonum) y los Anales de Gales (Annales Cambriae), este rey probablemente vivió alrededor del siglo VI. Aunque muchos autores han señalado la posible existencia histórica de este personaje, no hay pruebas contundentes que puedan corroborarlo. Según se cuenta, el rey Uther Pendragón deseaba a Igraine, esposa del duque de Tintagel, Gorlois. Para poder acostarse con ella, hizo que Merlín la encantara, haciéndole creer que Uther era su esposo. De esta forma, Igraine quedó embarazada y tuvo a Arturo en la misma noche en que Gorlois murió en batalla. Sabiendo el destino de su marido, decidió casarse con Uther por consejo de los sabios de Cornualles. Tras esto, Arturo fue entregado por el mago Merlín a sir Héctor, quien lo crio junto a su hijo Kay.

Cuando Arturo alcanzó los 24 años, se dirigió junto con Kay y sir Héctor a Londres, donde todos los caballeros del lugar estaban reunidos alrededor de una espada enterrada en un yunque y un pedazo de mármol. Según comentaban los caballeros, aquel que pudiera sacar la espada de ahí, se convertiría en rey de Inglaterra y unificaría los diferentes pueblos que vivían en la isla. Así, todos los caballeros intentaron sin ningún éxito sacar la espada; hasta que fue el turno de Arturo. Este logró sacarla, descubriendo su verdadera identidad como hijo de Uther, y fue proclamado rey por todos los allí presentes, a pesar de la resistencia de su cuñado Lot. Después de esto, Arturo fue ganándose la confianza de su pueblo y al poco tiempo tuvo un hijo con su media hermana Morgana, a quien llamaron Mordred. Luego, Arturo perdió su espada durante una batalla. Entonces Merlín le aconsejó que fueran a visitar a una hechicera que tenía una espada mágica, Excalibur. Ambos llegaron a la vivienda de la Dama del Lago, Nimue, quien le regaló la espada a Arturo diciéndole que no perdería sangre blandiéndola pero que, cierto día, la mujer en la que confiaba se la robaría.

Teniendo a Excalibur, Arturo se rodeó en su palacio, Camelot, de los caballeros más honestos y valerosos, entre los que pueden nombrarse a Lanzarote, Perceval y Gawain. Junto con ellos, fundó la Orden de la Mesa Redonda, con la cual lograría que Gran Bretaña tuviera doce años de paz. Durante este periodo, Arturo se casó con Ginebra, hija de Cameliard; aunque esta terminaría enamorándose al poco tiempo de Lanzarote. Así, ambos sostuvieron un amor secreto a espaldas de Arturo. Al lado de sus caballeros, Arturo se lanzó a la búsqueda del Santo Grial, enfrentándose a toda clase de criaturas y adversidades. En un comienzo, recibió la ayuda del mago Merlín; pero este después fue encerrado por Nimue, su amante, en una colina hueca. Aprovechando esta situación, Morgana se vengó de su hermano Arturo por haberla obligado a casarse con el rey Uriens. Tomó entonces la espada Excalibur y la lanzó al mar.

Enterado de la infidelidad de su esposa por boca de su propio hijo, Mordred. Arturo condena a Ginebra a morir en la hoguera, pero esta es rescatada por Lanzarote, quien la lleva a Francia durante un tiempo. Al poco tiempo, Lanzarote se ve obligado a devolvérsela a Arturo. El rey luego abandona Camelot y se lanza a la persecución de Lanzarote, dejando su reino en manos de Mordred. Mientras estaba en ello, se entera que su hijo se ha apoderado de su trono y está intentando seducir a Ginebra. Así que Arturo reúne a sus caballeros más fieles y vuelve para recuperar su reino. Este conflicto se conoce como la Batalla de Camlann, y en él muere Mordred, atravesado por la lanza de su padre; y el mismo Arturo, quien termina herido de muerte por su hijo. El cuerpo del monarca es llevado por Morgana a orillas de la isla Ávalon, donde pasó a ser custodiado por nueve hadas. Al lado de su tumba, Ginebra fue enterrada por Lanzarote.

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