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Símbolos

Corona

Simbolismo de la corona

user:shakko [CC BY-SA 3.0], vía Wikimedia Commons

Simbolismo de la corona (tocado)

La corona es un símbolo universal de la soberanía, la nobleza y el poder. El primer registro que se tiene de una corona metálica se encuentra en la Eneida de Virgilio, donde se narra que Apolonio, quien se decía nieta de Apolo, llevaba una sobre la cabeza durante el enfrentamiento entre Turno y Eneas. No obstante, la idea de la corona en el mundo mediterráneo proviene de la corona de laurel. La corona es un objeto que se pone en lo alto de la cabeza, cima del cuerpo humano. Por esta razón, amplifica lo valores de esta: la cercanía con el cielo, la dignidad, la categoría, la superioridad, la inteligencia, lo divino y la trascendencia. Además de esto, tiene una forma circular, que representa su perfección y la de quien la porta, así como le otorga una relación con el Sol, la luz y la iluminación. Cuando la corona tiene forma de cono, se vuelve un símbolo vertical que amplifica sus interpretaciones relacionadas con el cielo, determinando una autoridad absoluta.

Corona

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La corona de laurel, también conocida como diadema de laurel o lauréola, es, como su nombre lo indica, una corona circular hecha a partir de ramas u hojas de laurel. Esta corona se les entregaba en la antigüedad a los deportistas que ganaban los juegos olímpicos y a los poetas que creaban las mejores obras en los concursos literarios. De ahí proviene el término laureado, que significa “destacado por su excelencia”. De igual forma, de esta costumbre proviene también el dicho popular de “dormirse en los laureles”, que habla sobre aquellas personas que descuidan su trabajo o dejan de esforzarse por tener algún reconocimiento previo.

Después de que el uso fuera implantado en los juegos olímpicos y en los concursos literarios de la antigua Grecia, las coronas de laurel fueron entregadas en el Imperio Romano como una forma de agradecimiento y reconocimiento a los mejores soldados y comandantes del Ejército. Después, la corona fue utilizada por las personas más eminentes de la sociedad, como los emperadores. Por ello se asocia, más allá de la excelencia, con el poder. Y es que el propio Julio César llevaba una corona de laurel, aunque algunos historiadores y cronistas creían que era para ocultar su calvicie… De todas formas, la imagen del emperador coronado fue utilizada para las distintas representaciones que se hicieron de Julio César y sus sucesores.

Por tanto, no es extraño encontrar monedas de la antigüedad con la imagen estampada del emperador del momento con una corona de laurel en la antigüedad. Más allá del estatus que significaba llevar la corona de laurel, se creía que las personas que la utilizaban estaban exentas de ser castigadas por el rayo de Júpiter. La tradición del laurel probablemente fue tomada de los egipcios, quienes acostumbraban a llevar coronas de flores para adornar sus cabezas, las cuales eran conocidas como guirnaldas; o fue tomada de las tiaras mesopotámicas o asirias, quienes coronaban a sus reyes con conos largos llenos de todo tipo de adornos.

Después de que el uso de las coronas de laurel se extendiera entre los emperadores romanos y los gobernadores cercanos, en la época feudal y la Edad Media los reyes comenzaron a utilizar coronas de oro, cosa que hubiera sido de gran aversión en la antigüedad por la imagen de modestia que querían dar los gobernadores. Por esta razón, las coronas de los reyes tienen formas similares a las hojas de laurel. Poco después, las coronas se extendieron a los nobles, distinguiéndose cada una dependiendo de si se trataban de duques, marqueses, condes, vizcondes o barones. Más tarde, la corona fue introducida como un mueble en los escudos de armas, principalmente de los reyes y su corte. Lo mismo ocurrió con las coronas religiosas, como la tiara papal.

En la cultura tibetana, los sacerdotes llevan una corona con cinco figuras, cada una de las cuales representa los cinco Buddhas, los cinco puntos cardinales más el centro. De esta forma, la corona simboliza las fuerzas interiores y exteriores que se concentran en los sacrificios y las ceremonias, y les otorga su valor ético y espiritual. Esta tradición se puede encontrar en Nepal, Mongolia y Bali. Por otro lado, los musulmanes creen que la cabeza era el lugar por donde escapaba el alma hacia el mundo supranatural. Por ello utilizan coronas y turbantes, para mantener el espíritu en su sitio. La corona también era utilizada en el mundo griego por los iniciados en varios cultos. De esta manera, la corona representa la guía recibida por los dioses. De forma análoga, se cuenta la leyenda de que Teseo llevaba una corona hecha de luz para guiarse dentro del laberinto. De manera semejante, la corona es mencionada en los textos cristianos cuando Salomón recibe su bautismo,

Símbolos

Sigilo

Sigilo Símbolo

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Simbolismo del sigilo mágico

El sigilo es un símbolo usado dentro de la magia y el esoterismo. El término sigilo proviene del vocablo latino sigillum, que se puede traducir como “sello”. Por esto también se conocen estos símbolos como sellos mágicos. Anteriormente, estos se utilizaban para convocar ángeles, demonios u otros personajes bíblicos y fantásticos; mientras que en la actualidad se utilizan como amuletos, como firmas para realizar pactos o como formas para realizar peticiones. Los sellos por lo general son cuadrados y contienen distintos motivos dentro o alrededor, aunque también los hay cuadrados y en forma de estrella o de inscripciones.

De esta manera, dentro de la magia ceremonial de la Edad Media, los sellos mágicos se usaban para invocar ángeles o demonios. Esta tarea sólo podía ser realizada por un mago. Para poder llevar a cabo la invocación con total éxito, estos debían leer grimorios, que era como se conocían a los libros que tenían toda la información relacionada con aquella magia. El ejemplo más conocido de este tipo de libros es La Llave Menor de Salomón, también conocido como Lemegeton Clavicula Salomonis o simplemente como Lemegeton. Este grimorio, de autor anónimo, fue escrito alrededor del siglo XVII y contiene 72 sellos distintos que podrían usarse para invocar a los 72 príncipes del infierno.

Sigilo Símbolos

Un extracto del libro Sefer Raziel HaMalakh destacando varios sigilos mágicos (o segulot, סגולות, en Hebreo).

Según se creía, una vez que estas entidades eran invocadas por el mago, este tenía absoluto control sobre ellas. Uno de los métodos más utilizados para elaborar sigilos era a través de cuadrados mágicos (conocidos también como kameas). Estos disponían de unos números encerrados varias celdas, las cuales estaban organizadas en filas y columnas. Ello se debía a que cada número representaba un ser específico y significado simbólico. Así, se escribían números que dieron igual producto al sumarlos en filas, columnas y diagonales. También se unían determinados números con líneas rectas o curvas para crear figuras abstractas y mágicas.

Si bien el concepto de sigilo mágico es propio de la magia occidental, cuyos primeros registros se pueden encontrar en la Orden del Amanecer Dorado, quienes creaban sellos combinando colores, palabras, imágenes y figuras; el uso de símbolos y sellos mágicos se puede encontrar desde los primeros momentos de la humanidad, en la era neolítica. Así, pueden encontrarse ejemplos de esta tradición en los yantras del hinduismo, las runas mágicas de los nórdicos y los veves de los pueblos subsaharianos.

Pese a la antigüedad del empleo de los sigilos y símbolos mágicos, la popularidad de estos en la modernidad se debe al ocultista y artista inglés Austin Osman Spare, quien en medio del auge del Art Nouveau desarrolló una pintura cargada de simbolismos y significados ocultos. Además creó un método para crear sigilos mágicos a partir de la escritura y la pintura automática, técnicas aprehendida del surrealismo. Desde entonces, los sellos mágicos se extendieron por diferentes cultos y filosofías esotéricas del New Age, como la Magia del caos.

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Egipcios

Cetro nejej

Cetro Nejej
Jeff Dahl, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Simbolismo del cetro nejej

Los gobernantes del antiguo Egipto recibían el título de faraón, el cual fue obtenido por primera vez por Narmer (Menes), responsable de la unificación del Bajo y el Alto Egipto. El término faraón, proveniente del egipcio per aa (pr ˤ3), quiere decir “casa grande”, en referencia al Egipto unificado (conocido como Imperio Nuevo). Para simbolizar la autoridad que poseía sobre el todo el territorio egipcio, el faraón llevaba una serie de prendas y de símbolos que lo mostraban como descendiente de Narmer. Así, estos eran las coronas, el nemes, el ureo, el trono, la cola de león o toro, la barba postiza y los cetros.

Cetro Nejej Símbolo

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El faraón podía llevar distintos cetros dependiendo del contexto específico en el que se encontraba. De esta manera, podía llevar u otro si estaba comandando una batalla, si estaba en su palacio o si estaba en una ceremonia espiritual. Cada uno de estos tenía un significado distinto. Así, el cetro sejem era utilizado por los faraones y los nobles para simbolizar el poder y la autoridad. Este tenía una forma similar a la de una pequeña espátula, pero con un grosor mucho mayor. El cetro nejej estaba relacionado con el dios Osiris y con su culto. Este tenía la forma de un mayal o de un flagelo, y representaba el poder del faraón sobre sus súbditos, a quienes podía golpear con este.

Por último, el cetro Heka era uno de los símbolos más característicos del faraón. Este tenía la forma de una vara mediana con una media luna en su extremo, similar a un gancho. Este cetro, similar al bastón que usaban los pastores pero con un tamaño mucho menor, representaba al faraón como pastor de sus súbditos, como aquel que dirige sus destinos y el de su reino. Por lo general, el cetro heka siempre iba a acompañado del Neje, y así se puede ver en distintas representaciones jeroglíficas y escultóricas. Para portarlos, el faraón usualmente cruzaba sus brazos sobre su pecho con el uno en una mano y con el otro en la otra. Además, se asociaba al cetro heka con Osiris y, por ende, con los poderes mágicos.

Además de los cetros anteriores, algunos faraones también llegaron a utilizar el cetro uas, también conocido como cetro was, era el bastón ceremonial que utilizaban los faraones del antiguo Egipto. Este bastón consistía en una vara recta que llevaba en su punta superior la cabeza de un animal fantástico y en la punta inferior un motivo ahorquillado. Al igual que otros bastones de mando y cetros, esta vara representaba el poder y la fuerza que tenía el gobernante sobre el mundo terrenal, y la proximidad y la iluminación que tenía con respecto al mundo espiritual, al mundo de los dioses y los muertos. El cetro de uas era, además de una extensión del propio faraón, el emblema de Neit, también conocida como Neith, la diosa del destino, la caza, el cosmos, la guerra, el agua, el parte, los ríos las madres. Por todos estos atributos, usualmente era relacionada con Atenea, la diosa griega del combate, la guerra, la civilización y la sabiduría.

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Egipcios

Pabellón del jubileo

Heb Sed

Soutekh67 [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del pabellón del jubileo

El pabellón del jubileo era el nombre de un jeroglífico egipcio que representaba la Fiesta Sed, también conocida como Heb Sed o Fiesta de renovación real. Dicha fiesta era la celebración más importante del antiguo Egipto, y tenía por motivo la renovación de la fuerza física y espiritual del faraón. Registros sobre esta celebración se pueden encontrar en varios registros arquitectónicos, como la Piedra de Palermo. De tal forma que esta fiesta tuvo lugar desde la primera dinastía hasta el periodo Ptolemaico, cuando su nombre se tradujo al griego como Fiesta de los treinta años. Ello se debía a que varios faraones, como Amenhotep III o Ramsés II, realizaron esta celebración cuando cumplieron treinta años de gobierno y, después, la repitieron cada tres años.

A pesar de que lo usual era que la fiesta tuviera lugar tras los treinta años de gobierno del faraón, como en los casos ya mencionados, se sabe que hubo varias excepciones a esta regla. Se sabe que el Heb Sed tenía lugar en el primer día del mes Tybi, durante la estación de Peret (primer mes del invierno), y se alargaba durante diez días consecutivos. Lastimosamente, poco se sabe sobre los rituales y demás actividades que se llevaban a cabo durante este festival, pues su único registro proviene de jeroglíficos y pinturas murales. Estos refieren una serie de escenas que corresponderían a determinados momentos de la fiesta, aunque se desconocen si había un orden para los mismos y, de haberlo, cuál era.

Pese a todo lo anterior, el orden que dictan las escenas encontradas en el Templo Solar de Abu Gurab, que narrarían la fiesta del faraón Nyuserra-Iny, son:

  1. Inicio de las festividades.
  2. El faraón revisa las edificaciones que se están construyendo y el ganado que se tiene.
  3. Se realiza una procesión en la que el faraón va vestido para la ocasión y en la que es acompañado junto a sus hijos.
  4. Se realiza la fiesta en el edificio principal, para lo cual se llevan figuras con forma de león.
  5. Personas de todo el reino se dirigen hasta el lugar donde está el faraón.
  6. Los egipcios se inclinan ante su faraón.
  7. Se realiza la procesión de Min, dios de la vegetación y la fertilidad.
  8. El faraón se llena el cuerpo con un ungüento y se pone la vestimenta adecuada para la carrera ritual, que parece ser el evento más importante de todo el festival.
  9. Se vuelve a hacer un censo del ganado.
  10. El faraón se sienta en la silla gestatoria.
  11. El faraón es llevado sobre la silla para una nueva procesión.
  12. El faraón construye un dyed (un pilar), el cual representa la estabilidad del reino. Tras esto, dispara una flecha a cada uno de los puntos cardinales para espantar a los enemigos.
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