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Religión

Símbolos Adinkra

Simbología adinkra

Giovanni Battista Tiepolo [Public domain], via Wikimedia Commons

¿Qué son los símbolos Adinkra?

Los símbolos Adinkra son íconos utilizados en varias culturas del oeste de África, principalmente en Ghana por el pueblo akan. En la actualidad existen entre quinientos mil y un millón de estos símbolos, cada uno de los cuales encarna una idea, un proverbio o una historia, a manera de un ideograma o pictograma. La mayoría están relacionados con relatos filosóficos y religiosos con intenciones moralizantes, de tal forma que las personas rememoran las historias con sólo verlos.

Según cuenta la leyenda, estos símbolos tuvieron su origen en el reino de Gyaman. Tras la guerra y posterior anexión de este reino por parte de la nación ashaniti (actual Ghana) a comienzos del siglo XIX, los símbolos se incorporaron a la cultura Ashanti con el nombre de Adinkra, pues el rey derrotado era Nana Kofi Adinkra. Sin embargo, otras versiones versiones rezan que los símbolos ya eran utilizados por los Ashanti desde finales del siglo XVIII, y así lo demostraría una tela estampada de 1817, un año antes del conflicto. Hoy en día, estos símbolos se utilizan en tejidos, objetos tatuajes y escarificaciones, así como en emblemas, carteles, emoticones, banderas de partidos políticos, entidades públicas, empresas privadas, etc.

Aunque usualmente se utilizan en color negro, su significado puede variar dependiendo del color que se les asigne. De esta manera, cada color es interpretado de la siguiente forma: el negro representa al pueblo negro y la fuerza que tienen los antepasados; el blanco simboliza la paz, la esperanza y el luto; el rojo representa la salud, la creatividad, la vitalidad, la fuerza, la virilidad y la sangre que derramaron los antepasados; el amarillo representa el oro, la riqueza y el León de Judá, representante de la unión africana; y el verde simboliza a la madre África y la fertilidad de la mujer y de la tierra.

Los símbolos adinkra más populares son:

Akoma: que se puede traducir como “corazón. Este símbolo representa la tolerancia hacia los demás y la paciencia, pues en Ghana decir que se tiene un corazón dentro del estómago es una forma de decir que se tiene paciencia.

Asase Ye Duru: que se puede traducir como “la tierra es importante”. Este símbolo representa a la Madre Tierra y a lo importante que es cuidarla, pues es la madre de toda la vida.

Bese Saka: que se puede traducir como “nueces de Kola”, las cuales representan la abundancia, la unidad y la hospitalidad que se debe tener con los invitados cuando llegan a nuestra casa. Por ello es usado para firmar acuerdos y en establecimientos comerciales.

Eban: que se puede traducir como “valla” o “verja”. Este símbolo representa la protección que tiene una casa en la que habita el amor.

Dwennimmen: que se puede traducir como “cuernos de carnero”. Este símbolo representa la humildad y la fuerza, pues el carnero puede pelear con otros animales, pero sigue siendo un animal doméstico que no ataca a las personas.

Nyame Dua: que simboliza el lugar en el que se realizan las ceremonias, lo puro y espiritual.

Sankofa: que se puede traducir como “regresa y tómalo”. Este símbolo representa la necesidad de volver al pasado y aprender de los antepasados antes de volar.

Gye Nyame: que se puede traducir como “sólo Dios”, pues representa la supremacía de Dios.

Funtunfunefu-Denkyemfunefu: que se puede traducir como “cocodrilos siameses” y que representa la unidad, la tolerancia y la democracia.

Adinkrahene: que se puede traducir como “el mayor símbolo adinkra”. Este representa el carisma, la grandeza y el liderazgo.

Denkyem: que se puede traducir como “cocodrilo”. Este representa la adaptabilidad que tiene este animal, pues puede vivir en el agua y en la tierra.

Nyame Nti: que se puede traducir como “la gracia de Dios”. Este representa la fe en Dios, generador de vida y alimento.

Akoma Ntoso: que se puede traducir como “corazones enlazados”. Este representa el acuerdo y la comprensión.

Nyame Biribi: que se puede traducir como “Dios está en los cielos”. Este representa la capacidad que tiene el Altísimo de escuchar nuestras oraciones.

Nkyinkyim: que se puede traducir como “retorcimiento”. Este representa la versatilidad, el emprendimiento y el dinamismo.

Nsoromma: que se puede traducir como “Hijo de las estrellas”. Este representa la omnipresencia y la sapiencia absoluta de Dios y la protección que le da a sus hijos.

Akoko Nan: que se puede traducir como “la pata de una gallina no mata a sus hijos”. Este representa la disciplina que deben dictarle sus padres a sus hijos, así como el deber que tienen de alimentarlos y criarlos bien.

Fihankra: que se puede traducir como “casa y patio del hogar”. Este representa la protección y la seguridad, y se utiliza como amuleto en los hogares.

Bi Nka Bi: que se puede traducir como “nadie debe morder a nadie”. Este representa la armonía y la paz que se debe tener ante las provocaciones.

Akoben: que se puede traducir como “cuerno de guerra”. Este representa la capacidad militar y la vigilancia del Estado.

Hwe Mu Dua: que se puede traducir como “vara de medir”. Este representa la rigurosidad y la perfección que se debe efectuar en las acciones y las obras que se hacen.

Nkonsonkonson: que se puede traducir como “eslabones de cadena”. Este representa la interdependencia entre las personas.

Mate Masie: que se puede traducir como “entendimiento”. Este representa la discreción y la capacidad para entender a los demás.

Owo Foro Adobe: que se puede traducir como “la serpiente que asciende al árbol de la rafia”. Este representa la prudencia, la firmeza, la diligencia y la resolución que se debe tener en la vida, pues el ascenso de la serpiente por este árbol es difícil.

Kwatakie Atiko: que se puede traducir como “peinado de capitán”. Este representa el coraje y la valentía, pues los capitanes se distinguen por su valor.

Tamfo Bebre: que se puede traducir como “el envidioso arde en su propio odio”. Este símbolo se usa como amuleto contra la envidia y los malos sentimientos.

Aya: que se puede traducir como “helecho”. Este representa la resolución y la resistencia, pues esta planta puede crecer en los lugares más infértiles e insospechados.

Fawohodie: que se puede traducir como “independencia”. Este representa la libertad y la independencia, la cual trae consigo sus responsabilidades.

Boa Me Na Me Mmoa Wo: que se puede traducir como “Ayúdame y permite que te ayude”. Este representa la cooperación entre las personas.

Kintinkantan: que se puede traducir como “arrogancia” o “extravagancia”. Este representa la necesidad que tienen las personas de ser humildes.

Duafe: que se puede traducir como “peine”. Este representa la belleza de la mujer.

Nyame Nnwu Na Mawu: que se puede traducir como “Si Dios es inmortal, yo también lo soy”. Este representa la inmortalidad que tiene el ser humano al ser parte de Dios.

Ananse Ntonta: que se puede traducir como “telaraña”. Este representa la inteligencia, la creatividad y lo complejo que es la vida.

Odo Nnyew Fie Kwan: que se puede traducir como “El amor siempre sabe cómo regresar a casa”. Este representa el amor fraternal.

Osram Ne Nsoromma: que se puede traducir como “la estrella de la mañana y la luna”. Este representa la armonía y el amor del matrimonio.

Ese Ne Tekrema: que se puede traducir como “los dientes y la lengua”. Este representa la forma en la que un amigo puede herir a otro, de la misma forma que los dientes pueden morder la lengua, pero no por ello dejan de necesitarse.

Mpatapo: que se puede traducir como “nudo de la paz”. Este representa la reconciliación que llega después de la disputa.

Nyansapo: que se puede traducir como “nudo de la sabiduría”. Este representa los conocimientos que debe tener una persona para tomar el mejor camino.

Kete Pa: que se puede traducir como “buen lecho”. Este representa el buen matrimonio, simbolizado en una cama bien hecha.

Sesa Wo Subam: que se puede traducir como “cambio”. Este representa la estrella de la mañana (el planeta Venus), la cual simboliza lo importante que es cambiar para formar el carácter.

Nyame Ye Ohene: que se puede traducir como “Diosa reina”. Esta representa la deidad superior de la cosmovisión de Ghana.

Nea Onnim No Sua A, Ohu: que se pude traducir como “si no sabes, puedes aprender a hacerlo”. Este representa lo importante que es aprender y que se siempre se puede aprender durante toda la vida.

Símbolos tomados de adinkra.org

Religión

Altar

Historia del altar

Marlith [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del altar

El altar es una estructura arquitectónica utilizada para ceremonias religiosas en varias culturas del mundo. De esta forma, el altar, que usualmente tiene la forma de una mesa, sirve como el lugar donde se depositan ofrendas, se elevan oraciones o se realizan sacrificios. El término altar proviene de los vocablos latinos altus y altare, que traducen “elevación”. Esto se debe a que el altar históricamente ha sido el lugar de comunión entre el cielo y la tierra, entre los dioses y los seres humanos, entre lo divino y lo terrenal. No obstante, algunas culturas y sociedades prefieren el término ara, como era el caso de los romanos y como el caso de los francmasones. Estos llaman ara al lugar donde ponen su libro sagrado.

En la antigüedad, los lugares eran utilizados como altares, como podría ser el caso de una montaña, una colina o un árbol. Después, con la innovación de las técnicas arquitectónicas, pudieron erigirse templos y los altares pasaron a estar dentro de estos, en lugares cerrados. Esto procuraba que el altar estuviera protegido contra la inclemencia del clima o que fuera deteriorado por la acción de personas ajenas al culto en cuestión. Así, en el mundo grecorromano los altares se usaban para realizar libaciones con vino y sacrificios de todo tipo. En estas culturas existían dos tipos de altares: uno público, ubicado en templos y lugares públicos importantes; y otro privado, que erigían las familias dentro de sus hogares para hacer peticiones personales.

En el cristianismo temprano, los altares consistían en mesas de madera poco trabajadas y de pequeñas dimensiones, por lo cual podían trasladarse de un lugar a otro. Esto resultaba muy útil cuando el cristianismo estaba prohibido dentro del imperio romano, pues los sacerdotes no tenían un templo fijo donde realizar la misa y tenían que desplazarse de un lugar a otro. Ya para el siglo IV, se colocaron los altares en el ábside del templo y en el siglo XII se determinó que se volvieran inmóviles, por lo cual se reemplazaron los pequeños altares de madera por grandes altares hechos de granito, piedra o mármol. Desde entonces, el altar suele tener una bodega donde se guardan las reliquias y otros elementos propios de la misa.

De esta manera, se dispuso que los altares tuvieran una piedra de consagración, conocida como ara, en el lugar donde debían ser guardados el cáliz y la hostia. Estos dos por lo general eran puestos en el centro del altar durante la realización de la eucaristía. En las primeras décadas en las que el altar fue dispuesto de esta forma, el sacerdote oficiaba en la mitad del presbítero frente a los fieles, de los cuales permanecía apartado. De esta forma, quedaba señalada la relación más cercana que este tenía con Dios. Poco después, se dispuso que los altares estuvieran acompañados de un retablo en el fondo, una pieza arquitectónica que funcionaba como un escenario para distintos elementos, pinturas o figuras del cristianismo. El retablo se hizo más importante durante el auge del arte gótico, adquiriendo una gran carga ornamental y simbólica.

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Religión

Sagrario

Tabernáculo

Nicolás Pérez [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del sagrario

El sagrario, también conocido como tabernáculo, es el recipiente de la sagrada hostia en los templos cristianos. La hostia, en el rito de la eucaristía, representa el cuerpo de cristo, mientras que el vino representa su sangre. El sagrario suele estar hecho de metal, aunque antiguamente estaba hecho de piedra o madera. Para que este no sea tomado por alguien ajeno al sacerdote, se le suele asegurar en una pared o en el altar; y sólo es removido cuando se llevan a cabo actividades especiales, como llevar la Sagrada Comunión a las personas enfermas que no pueden ir a la misa. El origen de este objeto litúrgico tuvo su origen en el Tabernáculo del Antiguo Testamento, un templo móvil que erigieron los israelitas por las órdenes que Dios le había dado a Moisés cuando estuvo en el Monte Sinaí. Por esta razón, en muchos templos se cubre el sagrario con una cortina o un velo, de forma que parezca la campaña del Tabernáculo.

En el cristianismo del mundo antiguo, los sacerdotes llevaban el pan consagrado en vasijas hasta la casa de los feligreses y los enfermos. Después de esta travesía, la eucaristía era guardada en la casa privada del sacerdote. Esto cambió luego del Edicto de Milán, también conocido como La tolerancia al cristianismo, que tuvo su promulgación en el año 313. Este edicto fue impulsado por Constantino I el Grande y por Licinio, emperadores de Roma en Occidente y Oriente, respectivamente. Según este, el imperio le otorgaba la libertad de culto a sus ciudadanos, con lo cual dejaron de perseguirse a varias comunidades religiosas que eran tachadas como enemigas del imperio, favoreciendo principalmente a los cristianos. Así, los cristianos pudieron erigir sus templos y depositar el sagrario en estos.

En un comienzo, los sagrarios tenían la forma de una paloma, y estaban hechos de oro o de plata. Esto fue inspirado por el regalo que el emperador Constantino I le hizo a la Basílica de San Pedro en Roma, que consistió en dos sagrarios de oro adornados con doscientas cincuenta perlas blancas; y por los sagrarios con forma de torre y de paloma que regalaron el Papa Inocencio I y el Papa Hilario. Tras esto, los sagrarios pasaron a ser colgados sobre el altar con cadenas y expresamente sellados, tal y como lo decretaba el Cuarto Concilio de Letrán, que tuvo lugar en el año 1215.

Para finales del siglo catorce, los templos del norte de Europa, principalmente en Alemania y los Países Bajos, crearon torres de piedras para poner el pan eucarístico. Estas torres todavía se pueden ver en algunos templos alemanes y neerlandeses, donde reciben el nombre de sakramentshäuser y sacramentstorens, respectivamente. Estas se disponían frente al altar y en muchos casos tenían una altura similar al del techo de la iglesia. Por su parte, el obispo italiano Matteo Giberti mandó a que su sagrario estuviera sobre un altar distinto del altar principal. Esto fue replicado en distintas iglesias a lo largo del norte de Italia. Esta tradición después fue instituida por el papa Pablo V en 1614, recomendando que el sagrario podía ser puesto incluso en el altar mayor. A partir de entonces, debido a que el sagrario estaba a la vista de todos los creyentes, volvió a ser ricamente adornado.

Según dicta la Iglesia Católica, todos los elementos presentes en la transubstanciación, en la transformación del cuerpo y la sangre de Cristo en pan y vino, siguen siendo tales incluso después de la consagración. De tal forma que el sagrario también es parte del cuerpo de Cristo incluso después de que finaliza la misa. Si bien no hay una regulación sobre el material del que deben estar hechos los sagrarios, en las iglesias católicas predominan el latón, el bronce y tipos de madera pesada. Además de esto, se les forra con tela blanca, principalmente seda, para rememorar el Tabernáculo antes mencionado. La tradición del tabernáculo también se puede encontrar en las iglesias ortodoxas orientales, las iglesias luteranas, las iglesias episcopales y las iglesias anglicanas.

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Religión

Jamsa

Simbolismo del Jamsa

Bluewind [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo del Jamsa

El Jamsa, también conocido como Hamsa o la Mano de Fátima, es un símbolo con la forma de una mano y en un ojo en la palma de este que es muy popular en Oriente Medio y algunos países del Mediterráneo, tanto europeos, como africanos y asiáticos. El término jamsa proviene del árabe خمسة (Jamsah), del hebreo חַמְסָה (Hamsa) y del bereber ⵜⴰⴼⵓⵙⵜ (Tafust). Todos hacen referencia al número cinco, cuya raíz en el árabe, J-M-S, se encuentra en el vocablo hebreo חמש (jamésh), que traduce “cinco”. Esto se debe a que la mano tiene cinco dedos. Por lo general, este símbolo consta de una mano abierta, con los dedos juntos, cuyo dedo corazón es más grande y cuyos meñique y pulgar son del mismo tamaño. Usualmente, estos dos últimos están abiertos hacia afuera, a la manera del pétalo de una flor. Por su parte, el índice y el anular tienen la misma longitud, lo que le confiere una gran simetría a toda la imagen.

El jamsa es un símbolo muy antiguo, cuyo registro más antiguo se remonta al siglo IX a. C., cuando los cartagineses lo llevaban como amuleto en el año 820. Se sabe que también era empleado en varios cultos dedicados a Tanit, patrona de Cartago y consorte del dios Baal. Esta diosa después sería asimilada por los bereberes y los magrebinos, con lo cual el empleo del Jamsa se extendió por todo el norte de África. También se puede encontrar en los mosaicos de Janina y Marianos realizados entre el 518 y el 527 a. C., como representación de la mano de Dios. Ya para el 244 a. C., el símbolo fue adoptado dentro de la iconografía judía, como se puede ver en los frescos parietales que tenía la sinagoga siria de Dura Europos. No obstante, el significado que le daban árabes y judíos era distinto, igual que el significado que le otorgaban los bereberes. Aun así, para todos representaba un símbolo de protección, poder, fuerza y autoridad divina.

Para los cristianos, los judíos y los musulmanes, el jamsa está estrechamente relacionado con la idea de la mano de Dios, manifestación de cómo Dios interviene en los eventos terrenales. Es probable que anteriormente se usara como talismán o amuleto, aunque recientemente se le usa más como una representación de la religión monoteísta y una expresión de cuánto desean los creyentes la bendición de Dios. De todas maneras, el jamsa se puede encontrar como un objeto decorativo en los hogares y los lugares ceremoniales. Debido a que este símbolo contiene el número cinco, que es sagrado para unos y otros, los judíos ven en los cinco dedos una representación de los cinco libros de la Torá (el Pentateuco), mientras que los musulmanes ven los cinco pilares del islam.

Por otro lado, en el mundo árabe no musulmán se le tiene como un talismán que puede proteger a su usuario del mal de ojo y de toda desgracia y envida. De esta forma, se cree que la mano representa la acción de detener el mal, de la misma forma que alguien detendría el tráfico con la mano abierta. Además, se cree que atrae la buena suerte y que cada uno de sus dedos representa la peregrinación a la Meca, el ayuno en Ramadán, la limosna que se le debe dar a los pobres, las cinco oraciones del día y la creencia en lo divino. Algunas regiones asocian el jamsa con Fátima az-Zahra, la hija de Mahoma que vivió entre el 606 y el 632. Por esta razón, el jamsa también se conoce como Mano de Fátima. Según cuenta la leyenda, Fátima metió su mano en agua hirviendo cuando vio a su esposo con una concubina. Además, en la palma de la mano se le agrega un ojo, que representaría el ojo de Fátima.

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