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Heráldica

Flor de lis

Simbolismo de la flor de lis

Wiki-Wiki [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Simbolismo de la flor de lis

La flor de lis es la representación que se hace del lirio (azucena) dentro de la heráldica. Esta es, junto al águila, el león y la cruz, uno de los muebles más utilizados en los escudos de armas, y ello se debe a las interpretaciones que despertaba durante la Edad Media el lirio, flor conocida ampliamente como un símbolo de la inocencia, la pureza y la virginidad por su color blanco. No obstante, la representación más extendida de la flor de lis es de color azul, símbolo del poder y lo noble, o de color dorado, manifestación del oro y la riqueza, sobre un esmalte azul. Por ello, la flor de lis azul se considera como símbolo por excelencia de la realeza francesa. Así, esta se puede encontrar en el antiguo escudo que tenía la Universidad de París y en el techo de la Saint Chapelle de la misma ciudad. Además, tiene lugar en la bandera de diferentes ciudades francesas y en el escudo de armas de varias familias, incluido el blasón de la familia Borbón.

Flor de lis

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La primera evidencia que se tiene del uso de la flor de lis se remonta a la civilización minoica, la cual construyó el Palacio de Cnosos, al que conocían como príncipe de los lirios. Después de esto, el símbolo fue adoptado por las culturas romana y bizantina. Y luego la flor de lis fue introducida en las representaciones artísticas paleocristianas, como tronos, cetros y diademas. Así, llegó a los lombardos, los bárbaros y los visigodos, extendiéndose por toda Europa. De esta forma, fue utilizada por los emperadores carolingios y sus sucesores, los capetos y los otonianos. Finalmente, llegó a los francos, aunque no se tiene muy claro de qué forma, pues existen diversas leyendas sobre este acontecimiento.

Una de las leyendas más extendidas es la de la Sagrada Ampolla. Según se cuenta, el día en el que estaban bautizando y coronando en la Catedral de Reims al rey franco Clodoveo I, bajó una paloma desde el cielo con un ramo de lirios en su pico. Esta ave bajó y le entregó las flores en las manos a San Remigio, obispo de la Sagrada Ampolla. El ramo contenía además óleo, lo cual simbolizaba el origen y la autoridad divina. Después de esto, el símbolo fue adoptado por el rey Luis VII en el siglo XII, siendo el primer soberano francés en utilizarlo. Ya durante el siglo XIV, fue adoptado por la dinastía Valois para su blasón, que contenía tres flores doradas sobre un esmalte azul. Luego fue adoptado también por la casa de Lancaster, pasando a ser popular en otras casas. La flor de lis incluso llegó a ser usada para señalar el norte en la rosa de los vientos.

¿Cómo están compuestos los escudos de armas?

Las armerías, blasones o escudos de armas están compuestos por la conjunción de cuatro elementos, de cuatro repertorios paradigmáticos: campo, que se refiere al área del escudo y que usualmente no tiene un significado distintivo; particiones del campo, que se refiere a todas formas que dividen el escudo en pequeños espacios, como pueden ser cuadrados o líneas verticales, horizontales o diagonales; muebles o señales, que son todos aquellos objetos o signos que se introducen en cada partición; y esmaltes, que hace referencia a los colores de las distintas partes del escudo. Además de todo lo anterior, a partir del siglo XIV se comenzaron a utilizar figuras que iban por fuera del campo, del escudo, situándose arriba, como yelmos y coronas; abajo, como emblemas; a los lados funcionando como sostenes, como columnas o animales; alrededor, como cordones, cintas o collares; o marcos, como pabellones y mantos.

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